A dos días de la llegada del Papa Francisco a México, las jardineras del Ángel de la Independencia, uno de los monumentos más emblemáticos de la Ciudad de México, ubicado sobre la céntrica avenida Reforma, comienza a teñirse de colores con los adornos que le darán la bienvenida al Obispo de Roma.

 

Los trabajadores de la cuadrilla de Multiservicios del Gobierno de la Ciudad de México trabajan a marchas forzadas para recrear con aserrín de colores la imagen que, desde hace semanas, suele encontrarse en diferentes espectaculares y el tránsporte público:

 

Se trata de la leyenda “Bienvenido papa Francisco, la CDMX es tu casa”, que está acompañada de la imagen del Sumo Pontifice, la Catedral Metropolitana y la Basílica de Guadalupe.

 

El diseño está hecho con mulsh, un material fabricado con varas y troncos triturados y pintura especial en colores rosa, amarillo, negro y verde, este último funge como un tapete alrededor de la frase e imágenes.

 

Para ello, los casi 50 trabajadores, quienes ocupan con sus carros tipo tortón parte de la glorieta, ubicada en el centro de la capital, emplean al menos 40 metros cúbicos de aserrín para lograr el objetivo en cada jardinera del Ángel de la Independencia.

 

De acuerdo con personal de la Secretaría de Obras y Servicios local, los trabajos para realizar el tapete de colores inició el lunes pasado, y esperan concluirlo mañana para darle la bienvenida al máximo jerarca de la Iglesia católica.

 

Se prevé que el papa Francisco arribe este viernes a las 19:30 horas al Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la Ciudad de México y después recorra una “Valla de luz y de oración” a través de 19 kilómetros para llegar a la Nunciatura Apostólica, al sur de la ciudad.

 

Para ello, los organizadores de la visita apostólica pidieron a las personas llevar una linterna o su telefóno móvil para ilumar la valla y, con ello, romper un record.