WASHINGTON.- Varios centenares de jóvenes indocumentados reclamaron ayer ante el Capitolio de los Estados Unidos un nuevo estatus que incluya una vía hacia la ciudadanía antes de fin de año, después de que el Gobierno de Donald Trump cancelara el pasado septiembre el programa  de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés).

 

Bajo el lema “sin papeles y sin miedo”, centenares de manifestantes procedentes de 20 estados diferentes -según los organizadores-, se manifestaron en una marcha desde la Estación Central de Washington hasta el Capitolio federal.

 

En ella se entonaron consignas como “No a Trump y al Ku Klux Klan; no a unos Estados Unidos racistas” y la protesta se amplió a uno de los edificios del Senado norteamericano.

 

Durante el acto en la oficina legislativa, un total de 15 manifestantes fueron arrestados mientras desplegaban pancartas y fueron acusados de obstruir el paso, informaron fuentes de la Policía del Capitolio de los Estados Unidos.

 

“La comunidad está harta y el pueblo americano está harto de que la Administración esté tomando decisiones tontas y de que estén poniendo en riesgo de deportación a los dreamers”, afirmó el director regional de la organización, Ricardo Campos, quien cifró en 800 mil el número de jóvenes afectados por la derogación de DACA.

 

Campos pidió a los líderes demócratas y republicanos en las dos cámaras legislativas que elaboren “un proyecto de ley limpio” con una solución permanente para que no “ponga en riesgo la vida” de las familias afectadas.

 

La protesta tuvo lugar paralelamente a la defensa por parte de un grupo de legisladores del papel que los dreamers han jugado en las Fuerzas Armadas norteamericanas.

 

Según el Center of American Progress, desde que Trump aboliera el programa, alrededor de 7 mil 900 jóvenes indocumentados han perdido su protección.

 

En un estudio publicado ayer revela que aunque 154 mil jóvenes beneficiario del DACA reunían los requisitos para volver a solicitar ese permiso, pero 22 mil no lo hicieron, según datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).

 

De esa forma, cada día, 122 jóvenes pierden el amparo de DACA, desde que Trump anunció el fin del programa, que les permitía frenar su deportación, obtener un permiso temporal de trabajo y una licencia de conducir.

 

 

Detienen a soñador

El joven mexicano Juan Manuel Montes Bojórquez, señalado como el primer beneficiario del DACA deportado bajo la Administración de Donald Trump fue detenido por la Patrulla Fronteriza cuando intentaba cruzar la frontera de manera ilegal, informó ayer la agencia federal.

 

La detención se produjo cerca de la medianoche del lunes, cuando el joven de 23 años, que demandó al Gobierno estadounidense por ser deportado el pasado 19 de febrero, pese a estar amparado por DACA, fue detectado por un sistema de vigilancia en California, por lo que fue perseguido y capturado.

 

 

Senado frena plan fiscal de Trump

La propuesta de reforma fiscal del Senado de EU plantea retrasar el recorte de impuestos a las empresas hasta 2019, lo que contrasta con la reducción inmediata de 35% a 20% planeada por el Presidente Donald Trump y la Cámara de Representantes.

 

Este aplazamiento de la tasa que pagan las empresas es uno de los elementos claves para Trump, quien ha señalado que esta rebaja impositiva es fundamental para revitalizar la actividad económica y acelerar el crecimiento anual de EU por encima del 3%.

 

El plan del Senado fue presentado ayer por el Comité de Finanzas y cuenta con diferencias respecto a la propuesta legislativa iniciada en paralelo por la Cámara de Representantes.

 

Aunque los republicanos están de acuerdo con la bajada de impuestos, el principal escollo es que el plan de Trump implica un aumento del déficit presupuestario de 1.5 billones de dólares en la próxima década, y muchos de ellos se oponen a cualquier incremento del endeudamiento federal.

 

Además del plazo, hay desacuerdo entre ambas cámaras es aumentar las deducciones fiscales por hijo (de 1.000 a 1.600 dólares), como venía reclamando Ivanka Trump, hija y asesora del mandatario.

 

Como consecuencia, se prevén unas agitadas semanas de debate en el seno del propio partido republicano, que tiene mayoría en ambas cámaras.

 

“La negociación continuará hasta que lleguemos un consenso. Esta es una conversación en marcha”, dijo el senador Ted Cruz sobre el futuro de la propuesta.

 

La pasada semana Trump dijo que quiere que su plan de reforma tributaria esté listo para poder firmarlo en Navidad o incluso antes, en un acto del que afirmó que será “el mayor evento fiscal en la historia” del país.

 

El secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, aseguró ayer que el presidente Trump prefiere aprobar lo antes posibles la esperada reforma fiscal, pero no descarta que se produzcan retrasos en su aprobación.

 

 

*edición impresa 24 Horas

 

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