Este martes circuló una carta a la “opinión pública” firmada por Luis Costa Bonino, donde afirma sobre su participación en la cena donde pidió fondos para Andrés Manuel López Obrador, dice confiar en que el gobierno de Felipe Calderón, al “que le gusta la violencia como arma política”, no lo persiga. Acusa a Televisa, Radio Fórmula, El Universal, Milenio y La Razón de haber manipulado el tema. La carta es terrible, sobretodo, como el mismo Costa Bonino dice, porque es totalmente falsa.
Si alguien tuvo en sus manos una bala de plata contra sus contrincantes en el debate era Josefina Vázquez Mota. Mostró un documento bancario que supuestamente probaba que durante el gobierno de Enrique Peña Nieto en el estado de México salieron del erario público los recursos para una operación de espionaje contra sus adversarios en el PRI, en la oposición y hasta contra Angélica Rivera. El disparo pasó desapercibido porque Vázquez Mota ni enfatizó el tema, ni lo explicó. Es el problema de usar una bala de Magnum .357 en manos de quien apenas si maneja la resortera.
Con muchas armas defensivas llegó Andrés Manuel López Obrador al debate presidencial. Dicen sus cercanos que en su equipaje llevaba, sobretodo, un arma para dispararle a Josefina Vázquez Mota en el momento en que ella decidiera atacarlo fuertemente. Pero optó por no sacar ese dato y ahora nadie sabrá de qué tamaño era es mancha como para neutralizar cualquier agresión de doña Jose.
El viernes en la UAM Iztapalapa habrá un mitin de una de las facciones del #YoSoy132, donde la oradora central será Camila Vallejo, la líder estudiantil chilena. En el evento está programado como otro orador el secretario de Educación designado de Andrés Manuel López Obrador, Juan Ramón de la Fuente. Sin embargo, dicen los que dicen, éste ya dejó saber que por “razones de agenda”, no podrá estar presente. Mejor que digan aquí corrió, que aquí se quemó.
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