El alemán Marcel Kittel (Quick Step) consiguió ayer el doblete en el Tour de Francia, tras mostrarse superior al esprint en la sexta etapa, disputada entre Vesoul y Troyes sobre 216 kilómetros, en una cálida jornada y de transición en la general, en la que sigue al frente el británico Chris Froome (Sky).

 

Kittel, de 29 años, volvió a mostrarse imperial en la recta de meta y alzó los brazos de nuevo, cuatro días de su estreno en Lieja. Respondió a los ataques del francés Arnaud Demare (La Francaise) y de su compatriota germano André Greipel (Lotto Soudal), segundo y tercero.

 

La séptima etapa vuelve a ofrecer un escenario propicio para los velocistas, 213.5 kilómetros entre Troyes y Nuits-Saint-Georges, con una sola cota de cuarta en el trayecto.

 

SIN RENCORES

 

Peter Sagan y Mark Cavendish, protagonistas del caso más controvertido en lo que va de Tour de Francia, firmaron la paz a través de las redes sociales, el mismo día en el que el Tribunal Arbitraje del Deporte (TAS) desestimó el recurso presentado por el eslovaco contra su exclusión de la carrera.

 

Sagan y Cavendish, dos de los ciclistas que más amores y odios despiertan entre los aficionados al ciclismo, no estuvieron nunca en conflicto, pero el británico pidió de forma tácita la expulsión del segundo por la caída provocada después de un codazo en el sprint de la cuarta etapa, en Vittel.

 

El eslovaco acudió a su autobús para pedirle perdón y Cavendish lo aceptó, aunque tanto él como su equipo, el Dimension Data, solicitaron que fuera expulsado, algo que hicieron los comisarios de la carrera.

 

aarl