Mediante una conferencia de prensa conjunta con el vicefiscal José Antonio Bonilla y el vocero de Seguridad, Roberto Álvarez Heredia en la Fiscalía regional de Acapulco, Olea Peláez informó que en la escena del crimen se hallaron tres tipos de sangre diferentes, los cuales pertenecían a las dos víctimas, el policía Tomás Hernández y su pareja sentimental, Tobías Martínez y al hijo del director de la Policía Estatal, el presunto homicida.

 

Asimismo, el fiscal indicó que no se encontró evidencia de que forzaran la entrada, por lo que se presume que el joven utilizó sus llaves para entrar a la casa de su padre.

 

De acuerdo con información de la agencia Quadratín, el jefe policiaco, Tomás Hernández Martínez y su pareja fueron asesinados con un arma punzocortante dentro de su domicilio en la calle de Durango en la colonia Progreso de Acapulco.

 

La Fiscalía Regional de Acapulco, en una tarjeta informativa, señaló en días pasado que en el lugar se encontró un desorden, pero se descartó el robo ya que no fue forzada ninguna de las chapas de las puertas del inmueble.

 

Indicó que el hijo del comandante de la Policía Estatal informó que su padre estaba destacamentado en Chilpancingo, en el Grupo de Reacción Inmediata.

 

De acuerdo con las primeras investigaciones, el inculpado Jesús Hernández Agustiniano, es adicto a fármacos, antidepresivos y mariguana, y tenía un profundo resentimiento contra su padre.

 

El ataque

 

El fiscal detalló que Tomás Hernández, de 52 años, presentaba heridas en el cuello, tórax y brazo izquierdo, mientras que Tobías Martínez, mujer de 29 años, tenía lesiones en cuello, brazo y seno izquierdo.