MADRID. Zinedine Zidane, técnico del Real Madrid, confesó que no siente que vaya a seguir en el banquillo madridista la próxima temporada por haber clasificado al equipo a la final de Liga de Campeones y aseguró que hasta que no concluya la cita de Milán no se sentará para estudiar su situación.

 

Pese a los dos años y medio de contrato firmado por Zidane con el Real Madrid, el técnico francés mostró que no quiere agarrarse a un puesto si no consigue éxitos para el madridismo.

 

“Lo que miro es que no hemos ganado nada de momento. La idea que yo tengo de eso es que cuando tienes este cargo hay que intentar hacer el máximo y pensando el día a día, sin mirar más allá que el partido que tenemos por delante. Nos quedan tres partidos en la temporada y me concentro, de verdad, en eso. Luego después de la final veremos lo que vamos a hacer”, aseguró.

 

Después de su momento más crítico en cuatro meses en el cargo, cuando perdió en Liga contra el Atlético de Madrid en el Santiago Bernabéu, Zizou lanzó un mensaje de cambios para la próxima temporada en los que incluso se incluía él, sin separarse de jugadores que no van a continuar en el Real Madrid. En el presente mostró su felicidad por lo que está haciendo.

 

EE. Es un cargo difícil en el que aprendo a diario pero estoy muy contento de lo que hago. Tengo la suerte de entrenar a este equipo y estar en este gran club”, valoró.

 

No puedo cambiar nada de este tiempo, es así para bien y para mal, como la vida en la que hay momentos malos y buenos. Lo único es estar siempre convencido de que se puede mejorar. Estoy contento del trabajo que estamos haciendo y la gente que trabaja conmigo está orgullosa de todos los jugadores porque son ellos los que nos regalan todo y sobre todo la gente que viene a ver los partidos”, añadió.

 

Por eso Zidane afirmó que se siente “orgulloso de los jugadores y la afición” y hasta llegó a admitir que se siente tan querido como si hubiera nacido en España. “Vivo aquí desde hace mucho tiempo y tengo algo dentro de español, tengo una relación muy especial con los españoles”.

 

Por último, se mostró respetuoso con las críticas que recibe por su puesto y dejó clara su filosofía para triunfar, primero como jugador y ahora como técnico.

 

“No quiero silenciar las críticas. Siempre he sido un competidor, nunca fue sencillo. De pequeño tenía que luchar por conseguir cosas, tenía que demostrar lo que valía a los demás, es lo que mis padres me enseñaron, a pelear por conseguir cosas. Estoy muy contento con lo que hago y eso no tiene precio. Me encanta acudir a diario a los entrenamientos y estar con mis jugadores”, sentenció.