El Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR, por sus siglas en inglés) envió una carta al Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), en la que urge que señale a las empresas que usan el software espía FinFisher y que expliquen los fines.

 

Como informó 24 HORAS, el IFAI inició el pasado 20 de junio un proceso de verificación en contra de Iusacell y Telmex, señalados como usuarios y propagadores del spyware en las redes de México.

 

“El software es capaz de poner en peligro la privacidad y los datos personales de los ciudadanos mexicanos”, dice la carta firmada por Miriam Saage-Maaß, vice directora del departamento legal de la ECCHR.

 

En la misiva informa además de una demanda ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en contra de la alemana Gamma International, creadora de FinFisher.

 

“En febrero del 2013, el ECCHR junto con Reporteros sin Fronteras, Privacy International, Bahrain Watch y el Centro de Bahrain para los Derechos Humanos, presentaron una demanda ante el Centro Nacional de Contacto de la OCDE en el Reino Unido, por el incumplimiento de las directrices para Empresas Multinacionales de la OCDE en contra Gamma International”, expone el documento redactado en Berlín, Alemania el 17 de julio del 2013.

 

Como informó 24 HORAS el pasado 13 de junio, Citizen Lab, un laboratorio creado por la Universidad de Toronto, Canadá, dio a conocer que un spyware gubernamental tenía presencia en los servidores de las redes en Norteamérica y mediante un escaneo se descubrió que México tenía “Prioridad Informática”.

 

A raíz de esto, dos organizaciones civiles, Propuesta Cívica y contingente MX, interpusieron una solicitud de verificación ante el IFAI en contra de las empresas Iusacell y Uninet, red utilizada por Telmex para el trasporte de datos en redes privadas virtuales, por presunto espionaje electrónico en México.

 

De acuerdo con la vice directora del departamento legal del ECCHR, con la ayuda de estas tecnologías de vigilancia, las agencias de seguridad de Bahréin monitoreaban las telecomunicaciones de los periodistas, bloggers y manifestantes.

 

Con los datos obtenidos mediante este espionaje, esos individuos eran identificados y arrestados.

 

“El ECCHR y los demás demandantes sostienen que los productos y los servicios de este tipo son un instrumentos utilizados en múltiples abusos a los derechos humanos en Bahréin, incluyendo la detención arbitraria, al tortura y las violaciones al derecho de privacidad, la libertad de expresión y la libertad de asociación”, explica la carta.

 

De acuerdo con el ECCHR, la denuncia en contra de Gamma International y la investigación que derivó de esta, indica que el Reino Unido reconoce que el uso de una tecnología como FinFisher es motivo de preocupación y una posible amenaza para los derechos humanos.

 

De acuerdo con la OCDE, las empresas tienen la obligación de abstenerse de cometer violaciones de los derechos humanos a través de sus propias actividades, evitar causar o contribuir a los impactos adversos sobre los Derechos Humanos o mitigar los impactos negativos a los derechos humanos derivados de sus operaciones, productos o servicios.

 

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