En el país ocho entidades que no están entre las más afectadas por la sequía requieren acciones urgentes para resolver su abasto de agua potable, alertó la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Antonio Fernández Esparza, gerente de estudios y proyectos de la dependencia aseguró que la situación más grave la enfrentan el Valle de México, Oaxaca, Chilpancingo y Hermosillo, capitales donde el déficit del vital líquido va del 20 al 60% siendo el caso más crítico el del Distrito Federal y su zona conurbada. El resto de estas zonas son: Guanajuato, Saltillo, Aguascalientes y Gómez Palacio.
Advirtió que, en un caso extremo, los habitantes de estas capitales tendrán que reducir en el mediano plazo su consumo de agua, que actualmente ronda los 200 litros por habitante al día, lo que pinta un futuro donde no sólo en estas ciudades se tenga que vivir con un consumo por habitante de 130 litros diarios máximo, es decir más de una tercera parte menos de agua.
“Definitivamente el caso más crítico es el del Valle de México: por cada 30 o 35 metros cúbicos de agua que se recargan por segundo se extraen 60, tanto de agua subterránea como del Cutzamala, hay una sobreexplotación del acuífero”, explicó.
En el pasado ciudades como León, Monterrey y la Zona Metropolitana de Guadalajara ya enfrentaron este tipo de problemas, pero los solucionaron gracias a la construcción de acueductos ya que su sistema permite que “sólo se utilice el agua disponible y con los acuíferos naturales se usa más agua de la que se está infiltrando, por eso también existe mucho desperdicio”, explicó el representante de la Conagua, quien agregó que la solución integral del problema debe ir enfocada en este sentido así como a un mejor aprovechamiento del agua de lluvia.
La agenda del agua 2030, presentada en 2010 estipula que en casi 30 años todo el país, incluyendo los 10 millones de mexicanos que actualmente no tienen acceso a agua potable, tengan el abastecimiento del vital líquido para lo que se necesitará durante los próximos 18 años una inversión de 215 mil millones de pesos.
Actualmente, a través del Fondo Nacional de Infraestructura se apoya con recursos a fondo perdido para la construcción de cinco acueductos en San Luis Potosí, León-Altos de Jalisco, Ciudad del Carmen, Tepatitlán y Hermosillo y se tiene en planeación o está por arrancar la construcción de otros dos, uno en Oaxaca y otro en Mazatlán.
La idea de construir un sistema de acueductos para abastecer de agua potable al país no es del agrado de todos. Desde septiembre pasado, miembros de la tribu yaqui y autoridades del gobierno de Sonora mantienen diferencias por la construcción del acueducto que abastecerá a Hermosillo del vital líquido, según denunció el diputado perredista, Domingo Rodríguez Montiel.
El proyecto de dos mil 443 millones de pesos incluye la construcción de un acueducto de 152 kilómetros de longitud, una subestación eléctrica y una planta de bombeo para hacer que llegue el agua de la presa El Novillo hasta Hermosillo, lo que tiene inconforme a la población yaqui de la entidad pues consideran “que les están robando el agua”, pues por la construcción del acueducto van a recibir menos agua del Río Bavispe, que alimenta a todo el Valle del Yaqui.
“Hay un grupo que bloquea la construcción y ya obtuvieron un dictamen de un juzgado federal donde se solicita al gobierno del estado la suspensión de la obra pero aún así continuaron”, detalla el legislador