Organizaciones civiles criticaron los nuevos lineamientos sobre etiquetado de alimentos procesados emitidos por la Cofepris, al señalar que no establecen distinción alguna entre los distintos tipos de azúcares utilizados.

 

De acuerdo con las disposiciones para las etiquetas que deberán tener los alimentos y bebidas preenvasados -publicados por la dependencia la semana pasada-, la recomendación máxima de consumo diario de azúcares totales es de 360 kilocalorías, que equivalen a 18 cucharadas cafeteras de azúcar.

 

En dicha cantidad se incluyeron las 200 kilocalorías de azúcares añadidas que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), más las calorías provenientes del azúcar natural que tienen los ingredientes del producto, por ejemplo, el jugo de la fruta de algunas bebidas.

 

Alejandro Calvillo, director de la organización civil El Poder del Consumidor, criticó las disposiciones de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) al permitir una mayor cantidad de azúcares que las recomendadas por la OMS y no establecer una diferencia entre los dos tipos de endulzante, a pesar de que las añadidas son las más perjudiciales para la salud.

 

El organismo internacional establecía que una persona debe consumir, como máximo, 200 kilocalorías de azúcares añadidas y naturales, equivalentes a 10 cucharadas. No obstante, el mes pasado, la dependencia emitió una convocatoria para analizar una reducción de la ingesta a 100 kilocalorías diarias, es decir, no más de cinco cucharadas.

 

La OMS argumentó que existe una relación directa entre el consumo de azúcar  con el aumento de la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y la caries dental, por lo que es necesario reducir la ingesta recomendada.

 

Calvillo reiteró que los nuevos lineamientos desatienden estas recomendaciones, a pesar de que en la Estrategia Nacional contra el Sobrepeso y la Obesidad se señala que el etiquetado frontal debe contener la cantidad de calorías provenientes de azúcares agregadas y que no deben pasar de 200 kilocalorías.

 

Sobre el tema, Patricio Caso, coordinador de asesores de Cofepris, explicó que al final se decidió unificar la cantidad de azúcares en un solo rubro para que el consumidor comprenda el contenido nutrimental de cualquier producto.

 

Añadió que el nuevo etiquetado expresa también el contenido total de calorías que tiene todo el envase, por lo que los ciudadanos tendrán la cantidad correcta de energía que consumen y sabrán si rebasa la ingesta recomendada.

 

Refrescos, chocolates, dulces y botanas no tendrán sello distintivo

 

El coordinador de asesores de la Cofepris, Patricio Caso, aseguró que los refrescos, chocolates o productos con chocolate, dulces y botanas no podrán obtener el sello distintivo nutrimental que entregará la dependencia a los alimentos con los mejores criterios nutrimentales.

 

“Son productos que no queremos incentivar su consumo. En ese sentido, los lineamientos dicen que no hay un parámetro conveniente y por lo tanto ninguno de ellos podrá obtenerlo”, dijo en entrevista el funcionario.

 

Ayer, la organización El Poder del Consumidor denunció que estos alimentos procesados, además de las galletas, el pan dulce y los jugos, podrían obtener la distinción si cumplen con los parámetros de azúcares, grasas y sodio establecidos en los lineamientos de etiquetado de alimentos y bebidas pre envasados y que tienen que ser mínimos.

 

“Estos productos a los que se les puso un impuesto por no ser saludables, ahora se les dará el distintivo y se podrán anunciar en la televisión”, aseguró Alejandro Calvillo, presidente de la organización civil.

 

Sin embargo, Caso explicó que en el caso de las galletas y los jugos se hará una  evaluación de cada producto, aunque aseguró que “la gran mayoría de los productos en el mercado no pasan los parámetros”.