DALLAS. La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos debe aumentar la vigilancia de sus propios agentes, con un mayor número de investigadores de asuntos internos, para centrarse en la corrupción de sus propios empleados, recomendó un reporte.

 

El documento, elaborado por el Panel de Consejería Sobre Integridad de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), a petición del Secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, advirtió sobre la corrupción en la Patrulla Fronteriza.

 

“La corrupción es el talón de Aquiles de las agencias fronterizas”, dada la existencia de importantes organizaciones de tráfico de drogas y el contrabando en ambos lados de la frontera, indicó.

 

El informe, emitido esta semana, ofrece recomendaciones sobre cómo erradicar la corrupción dentro de la CBP y sobre cómo controlar el uso no autorizado de la fuerza por agentes de la Patrulla Fronteriza y mejorar la transparencia departamental.

 

El reporte consideró que los actuales esfuerzos para erradicar la corrupción dentro de la Patrulla Fronteriza son insuficientes y que “los verdaderos niveles de corrupción (…) no se conocen”.

 

Indicó que parte del problema es que la CBP, la agencia que administra a la Patrulla Fronteriza, “no cuenta con una división de asuntos adecuada”.

 

Recomendó que la Patrulla Fronteriza contrate a un mínimo de 550 investigadores de tiempo completo, ya que en la actualidad cuenta con unos 200 investigadores de asuntos internos.

 

El informe, de 40 páginas, emite también recomendaciones para mantener estrictos estándares sobre el uso de fuerza letal por parte de los agentes de que la Patrulla Fronteriza y aunque reconoce que en ocasiones es necesaria, sostiene que “el ejercicio de la fuerza debe ser coherente con la Constitución de Estados Unidos”.

 

Recomendó a la CBP “considerar las restricciones específicas sobre el uso de la fuerza letal”, como el prohibir o restringir que se disparen armas de fuego contra un vehículo en movimiento a menos que se este utilizando fuerza mortal en contra del agente y que esta no sea el propio vehículo.

 

“Al disparar a un vehículo en movimiento, hay poca probabilidad de incapacitar al conductor o deshabilitar el vehículo. Incluso si el conductor se encuentra incapacitado, un vehículo fuera de control puede suponer un peligro aún mayor a los agentes”, explicó.

 

También sugirió prohibir el uso de fuerza mortal en los casos en que se arrojen objetos en contra de los agentes fronterizos, “a menos que el objeto (s) es probable que cause grave lesión física o la muerte”.

 

Señaló que “en muchos casos el posicionarse bajo cubierta, puede mitigar la amenaza planteada por los objetos lanzados”.

 

Recomendó también prohibir la descarga de armas de fuego, si a juicio profesional del agente, se pone de manera innecesaria en peligro a personas inocentes.

 

En el informe se criticó la falta de transparencia de la CBP y destacó que hasta hace poco la Patrulla Fronteriza carecía de una política coherente para informar al público en los casos en los que el uso de la fuerza por parte de sus agentes resultaba en muerte o lesiones corporales graves.

 

Después que ocurrían estos incidentes, la CBP “no hizo casi nada para informar al público”, sobre los mismos, señaló el reporte.

 

El informe fue elaborado por el Panel de Consejería Sobre Integridad de la CBP integrado por ocho expertos en seguridad nacional liderados por el ex jefe de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Karen Tandy, y el comisionado de Policía de Nueva York, William Bratton.  DM