Un estudio reciente señala que las personas que corren la prueba del maratón no nada más ponen un gran esfuerzo en caderas, rodillas tobillos y pies, sino que también se llevan un daño a nivel renal.

 

 

“Los maratonistas presentan una lesión renal a corto plazo pasajera o reversible”, apuntó el Dr. Chirag Parikh, profesor de medicina en la Universidad de Yale. En su estudio con 22 participantes en la maratón de 2015 de Hartford, Connecticut, Parikh encontró que 82% mostraban lesión renal aguda tras la carrera. En esa afección, los riñones no filtran los desechos de la sangre.

 

 
La buena noticia es que la lesión renal parece resolverse en un plazo de dos días tras la carrera, dijo.
“El segundo día todos están bien”, aseguró Parikh. “Es probable que los corredores ni sepan que han tenido esta lesión pasajera. A corto plazo, no creo que notaran nada”, dijo.

 

 
Parikh no sabe con certeza por qué el agotador evento se vincula con la lesión renal. Pero algunas causas potenciales incluyen el aumento sostenido de la temperatura central del cuerpo, la deshidratación, o la reducción del flujo sanguíneo a los riñones que ocurren durante un maratón, explicó.

 
“La gran pregunta pendiente es si esos episodios repetidos de lesión en los deportistas de resistencia conducen a una enfermedad renal crónica años más tarde. ¿Se puede hacer algo respecto a la lesión en el momento, incluyendo una estrategia de hidratación?”, planteó McCullough. Es esencial que se realicen más estudios, agregó.