WASHINGTON. La Casa Blanca anunció hoy la liberación de uno de los tres ciudadanos estadunidenses detenidos en Corea del Norte y detalló que de su retorno al país, ya en marcha, está a cargo el Departamento de Defensa.

 

Se trata de Jeffrey Fowle, de 56 años y detenido en mayo pasado cuando se encontraba de viaje turístico en Pyongyang, según indicó al inicio de su rueda de prensa diaria el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

 

El portavoz del presidente estadunidense, Barack Obama, detalló que Fowle ya está regresando a Estados Unidos  y dio la bienvenida a la decisión de Corea del Norte de autorizar su liberación.

 

A Fowle “se le ha permitido salir de Corea del Norte y está de retorno a casa para reunirse con su familia”, señaló, por su parte, la portavoz adjunta del Departamento de Estado, Marie Harf, en un comunicado.

 

De acuerdo con Harf, como “condición” para su liberación las autoridades norcoreanas pidieron al Gobierno de Obama hacerse cargo del transporte para su retorno a EU, una tarea que ha asumido el Departamento de Defensa.

 

La detención de Fowle se produjo después de que las autoridades norcoreanas le acusaran de dejar una biblia en la habitación de su hotel, según los medios estatales del régimen comunista.

 

Earnest recordó hoy que el Gobierno de Obama llevaba “mucho tiempo” abogando por la liberación de Fowle y de los otros dos estadunidenses detenidos en Corea del Norte, Matthew Miller y Kenneth Bae.

 

Miller, de 24 años y quien también estaba de turismo en Pyongyang, fue arrestado en abril por protagonizar un supuesto incidente al pasar por inmigración.

 

En el caso de Bae, misionero estadunidense de origen coreano, su detención se produjo en noviembre de 2012 y después fue condenado a 15 años de trabajos forzados por realizar supuestamente actividades religiosas en el país.

 

Tanto Earnest como el Departamento de Estado volvieron a urgir hoy a Pyongyang a liberar “inmediatamente” a Miller y Bae.

 

En los últimos cinco años, Corea del Norte ha retenido por diversos motivos a ocho ciudadanos estadunidenses.

 

Cientos de estadunidenses siguen viajando al hermético estado comunista, a pesar de que el Gobierno de Obama ha recomendado no hacerlo por motivos de seguridad.  GH