CARACAS.- El presidente de la patronal venezolana Fedecámaras, Carlos Larrazábal, lamentó ayer que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) quiera convertir el ley las medidas tomadas en materia económica y que hay provocado la actual crisis nacional.

 

Larrazábal achacó la inflación galopante y la grave crisis de desabasto que vive el país caribeño a “políticas cambiarias que asfixian a la empresa privada”, a controles “de precio que quiebran a las compañías” y a un exceso de regulación que no “permiten prácticamente operar” a los negocios.

 

“El modelo que tenemos actualmente nos ha llevado a todos sin excepción a la pobreza”, dijo Larrazábal en una entrevista en el canal privado Televen.

 

Instaurada por el Gobierno pese al boicot opositor y de numerosos sectores sociales y el rechazo internacional, la ANC tiene poderes plenos para refundar el Estado y cumplir su misión de afianzar el “socialismo del siglo XXI” iniciado por el difunto presidente Hugo Chávez en Venezuela.

 

Destacadas voces del oficialismo, entre las que se cuenta el propio presidente del país, Nicolás Maduro, han adelantado que la ANC reforzará controles de precios y otras medidas económicas que dan protagonismo al Estado para enfrentar una crisis de la que responsabiliza a una “guerra económica” del sistema capitalista.

 

Según Larrazábal, estas medidas no harán más que agudizar “los problemas de abastecimiento” y “productividad” que el empresario atribuye a un política gubernamental “continuada de ir debilitando la empresa privada”.

 

“La solución del país no puede ser una bolsa CLAP que ahora quieren convertirla en un derecho constitucional”, dijo Larrazábal en alusión al sistema centralizado de reparto de alimentos subsidiados implantado por el Gobierno.

 

“La solución del país es que tú tengas un trabajo digno, bien remunerado, que tú puedas volver a la bodega de tu esquina, escoger con amplitud de opciones, de oferta los productos y que el dinero te rinda”, agregó.

 

Larrazábal señaló como causa de la falta de alimentos básicos, medicamentos y otros productos en los comercios venezolanos -donde cuando se encuentran cuestan a menudo precios prohibitivos- al monopolio en la venta de divisas impuesto por el Gobierno, que no oferta suficientes dólares y “no permite a las empresas tener materia prima”.

 

Al respecto, Maduro confirmó ayer que está trabajando en conjunto con la Constituyente para garantizar que se respeten los controles gubernamentales de precios que ya existen en el país.

 

El anuncio fue hecho este domingo por Maduro en una entrevista en un canal privado, poco después de que la Fedecámaras criticara que la ANC quiera convertir “las causas” de la crisis económica nacional en “ley de la República”, en vez de corregir las políticas, que a su juicio, han llevado a esta situación.

 

Esta es una de las primeras informaciones concretas de los planes económicos de la Constituyente, desde que comenzó a ejercer su hegemonía el pasado 4 de agosto.

 

Insistiendo en el discurso habitual del chavismo gobernante, Maduro acusó a los comerciantes que venden sus productos a precios superiores de lucrarse a costa del pueblo.

 

Maduro busca apoyo rumbo a cumbre

Nicolás Maduro insistió ayer en que convocará próximamente “una gran cumbre mundial de solidaridad con el pueblo de Venezuela“, un evento del que no ofreció mayores detalles y que, dijo, busca contrarrestar “una campaña criminal” internacional contra el país.

 

Maduro insiste en la idea de esta cumbre después de que la toma de los poderes del Parlamento por parte de la Constituyente provocara una nueva ola de rechazo internacional a Venezuela.

 

Con la cumbre se pretende ganar apoyo internacional “contra la amenaza” del presidente de EU, Donald Trump, quien dijo hace días que no descarta una intervención militar para solventar la crisis venezolana.

 

Con la reunión internacional que propone, el chavismo busca movilizar a países allegados como Cuba, Bolivia, Rusia o China, frente a la cascada de condenas en Europa y América a una Constituyente, que está llevando al país a una dictadura.

 

caem