LA HABANA. Con música, plumas y brillos de colores, varios centenares de personas marcharon hoy en La Habana a ritmo de conga en la IX Jornada contra la Homofobia y la Transfobia, que culminó con la celebración de bodas simbólicas entre parejas del mismo sexo para reivindicar ese derecho.

 

“Por la diversidad”, “Socialismo sí, homofobia no” o “Por la no discriminación en los centros laborales”, fueron las principales consignas que se escucharon durante la marcha en favor de los derechos de la comunidad LGTBI, convocada anualmente por el Centro Nacional de Salud Sexual (Cenesex).

 

“Hay mayor conciencia de la población, y un mayor sentido político en la lucha por los derechos LGTBI (Lesbianas, Gays, Transexuales, Bisexuales e Intersexuales)”, afirmó a la prensa la directora del Cenesex, Mariela Castro.

 

Castro encabezó la marcha, junto con la actriz transexual estadunidense Candis Cayne, invitada especial de esta IX Jornada contra la Homofobia y conocida en Estados Unidos por diversos papeles en series de televisión y por su activismo por la causa LGTBI.

 

Mariela, diputada e hija del presidente Raúl Castro, precisó que el Partido Comunista de Cuba (PCC) mostró en su VII Congreso, celebrado el pasado abril, su “voluntad explícita” por el respeto de los derechos de orientación sexual e identidad sexual, algo que “próximamente será expresado en cambios legislativos y en las nuevas leyes que están trabajándose”.

 

Desde hace años, desde el Cenesex y en su rol de diputada de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), Mariela Castro ha impulsado iniciativas para reconocer los plenos derechos de las personas LGTBI, entre ellas un proyecto de ley de identidad de género en sentido amplio.

 

Castro subrayó que el PCC hizo un llamamiento en el último congreso para avanzar más rápido en la respuesta legislativa por los derechos de orientación sexual e identidad de género, lo que significa que “el pueblo cubano está preparado para seguir avanzando de justicia y equidad social”.

 

Uno de los logros en ese sentido fue la aprobación, en diciembre de 2013, de un Código de Trabajo, que incluyó por primera vez la no discriminación por orientación sexual, aunque no contempló la no discriminación por identidad de género.

 

Sobre el matrimonio de personas del mismo sexo, que todavía no se contempla en la legislación cubana, Castro señaló que aunque “no es la mayor aspiración para la garantía de derechos LGTBI”, sí es una opción que debería estar al alcance de todo el mundo.

 

Para reivindicar ese derecho, la jornada contra la homofobia y la transfobia terminó con la celebración de bodas simbólicas entre parejas del mismo sexo, iniciativa que se realizó por primera vez el año pasado.   DEC