Hoy se cumplen 40 días del paro magisterial contra la reforma educativa, tiempo en el que alrededor de 50 mil maestros y sus simpatizantes han participado en marchas en la Ciudad de México, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas, según datos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

 

De acuerdo con la CNTE, en la Ciudad de México han participado seis mil personas en las manifestaciones; en Chiapas, 15 mil; en Guerrero, son 10 mil; en Michoacán, 14 mil y los otros cinco mil en Oaxaca.

 

De estos manifestantes, no todos son profesores, pues también hay simpatizantes de organizaciones campesinas, otros sindicatos y padres de familia, quienes por una u otra razón se unieron a las marchas y bloqueos.

 

Por ejemplo, en la marcha del 14 de junio de la Ciudad de México, el contingente de simpatizantes de la Coordinadora alcanzó las seis mil personas, número al cual llegaron gracias a la suma de integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.

 

 

profesores

 

 

En Chiapas, las diversas manifestaciones y bloqueos que el magisterio disidente realiza en Tuxtla Gutiérrez se logran cantidades importantes de gente porque se suman padres de familia.

 

Así, aunque la Secretaría de educación Pública reportó que el número de maestros faltistas en Chiapas fue de alrededor de mil 134 maestros, los demás son simpatizantes del movimiento magisterial

 

En Michoacán, la cifra que los opositores a la reforma educativa manejan es de 14 mil simpatizantes en sus movilizaciones, entre ellos alumnos de educación básica. Sin embargo, en esa entidad hay la denuncia de que niños de preescolar fueron obligados a marchar y alumnos de secundaria lo hicieron a cambio de elevar sus calificaciones.

 

En Guerrero, la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg), organización hermana de la CNTE, asegura que en sus manifestaciones ha reunido a 10 mil personas de diferentes organizaciones y padres de familia.

 

Finalmente, en Oaxaca son al menos cinco mil maestros quienes están de manera continua en los bloqueos y marchas de la Sección 22, eso sin contar a otras organizaciones o pobladores que eventualmente se les unen.