En el primer semestre de 2014, se logró la libertad anticipada de 53 presos indígenas, de un total de 256 casos presentados a las autoridades, informó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

 

En un comunicado la comisión informó que 12 de los liberados tenían sentencias del fuero federal y 41 del común; 51 son hombres y dos mujeres, la mayoría son originarios de los pueblos tzotzil, náhuatl y tzeltal.

 

Asimismo la CNDH condenó que los jueces, agentes del Ministerio Público y defensores, no conozcan de los usos, costumbres, tradiciones, cultura e idioma de la población indígena del país.

 

Por ello, indicó que a través del Programa de Protección de los Derechos Humanos de Indígenas en Reclusión, realizó 44 visitas a centros penitenciarios con población indígena en 17 entidades federativas, para analizar sus expedientes procesales y médicos y darles orientación jurídica.

 

“El sistema penitenciario del país alberga a un total de ocho mil 334 personas indígenas, y la CNDH confirmó que en su mayoría no han sido asistidos por un defensor e intérprete o traductor acompañante, e incluso en muchas ocasiones desconocen el motivo por el que están internos”, advirtió.

 

El organismo especificó que de esa población, 327 son mujeres y 8 mil 7 varones; siete mil 632 pertenecen al fuero común y 702 al fuero federal.