BUENOS AIRES. El juez argentino Daniel Rafecas citó hoy a declarar, entre otros, a la religiosa Inés Aparicio, luego de la difusión de un video que muestra cómo supuestamente ayudó al exsecretario de Obras Públicas José López a guardar en un convento bolsas llenas de dólares, por lo que fue detenido.

 

Fuentes judiciales informaron hoy que el magistrado llamó también a declaración indagatoria a la esposa de López, María Amalia Díaz, y a los empresarios Andrés Galera y Eduardo Gutiérrez, tal y como solicitó el fiscal Federico Delgado apenas unas horas después de que este martes se hicieran públicas las imágenes de las cámaras de seguridad del monasterio.

 

Mientras a la religiosa se le atribuye un presunto delito de encubrimiento, a los demás se les acusa de “partícipes necesarios” del delito de enriquecimiento ilícito.

 

López fue detenido durante la madrugada del pasado 14 de junio, tras ser sorprendido ‘in fraganti’ tratando de introducir 8,9 millones de dólares, entre otros objetos de valor, en el monasterio Nuestra Señora del Rosario de Fátima, de la localidad bonaerense de General Rodríguez.

 

Pocos días después, en declaraciones a medios locales, la hermana Celia Inés, ataviada con hábito, alegó que pensó que lo que López llevaba eran bolsos con comestibles, por lo que le dijo “que los dejara en la cocina”.

 

Rafecas también pidió hoy que el Cuerpo Médico Forense acuda al citado convento para que examinen y determinen si otra de las religiosas nombradas en la investigación, la madre Alba Martínez Fernández, de avanzada edad, puede enfrentar un proceso penal.

 

La citación a Aparicio, según la resolución divulgada hoy por el Centro de Información Judicial (CIJ), la determinó el juez luego de la declaración de los policías que participaron de la detención del exfuncionario.

 

Quien fuera secretario de Obras Públicas durante los Gobiernos kirchneristas (2003-2015), que desde hace ocho años es investigado por Rafecas por presunto enriquecimiento ilícito, permanece detenido en la cárcel de la localidad bonaerense de Ezeiza.

 

Rafecas dispuso hoy que amplíe su indagatoria, al imputársele que la casa de la provincia de Buenos Aires donde vivía “formaría parte de su patrimonio a través de terceros y nunca fue declarada”.

 

En las imágenes difundidas por televisión el martes se ve a López aproximarse a una de las puertas de reja interiores con un arma larga, calibre 22, y varios bolsos.

 

Posteriormente toca con insistencia un timbre, hasta que se asoma una de las religiosas, supuestamente Aparicio, que abre una puerta de rejas y toma los bolsos, en los que aquella noche la Policía, después de detener a López, descubrió 8,9 millones de dólares.

 

“Nos pareció que podría haber algún tipo de colaboración de parte de las monjas para que López pueda ocultar dinero que evidentemente era producto de un delito. Eso las coloca en lo que el código penal llama encubrimiento y por eso pedimos que se las interrogue como sospechosas”, dijo hoy el fiscal Delgado.

 

De Galera y Gutiérrez, el miembro del Ministerio Público los señaló como posibles “testaferros” de López, con quien “conformaron un verdadero triángulo en el cual se confunden sus patrimonios”.

 

La hermana Inés deberá acudir a declarar el próximo 1 de agosto; mientras que Díaz está citada al día siguiente, Galera el día 3 y Gutiérrez el 4, mientras que López es llamado para el 5.

 

En medio de esta situación, se debate además cuál es el perfil exacto de las religiosas implicadas, si desde el punto de vista estricto son o no monjas.

 

Tras los hechos del convento, el Arzobispado de Mercedes-Luján, al que pertenece General Rodríguez, remarcó en un comunicado, respecto del monasterio donde ocurrieron los hechos, “que las llamadas ‘religiosas’ constituyen una asociación privada de fieles, cuyo gobierno es autónomo”.  | JMS