“Me siento mal, soy una señora de edad (…) esto no es necesario, no me pueden detener”, expresó Elba Esther Gordillo tras bajarse del avión.

 

Al pie de la escalinata del jet, la esperaban los agentes de la Policía Federal Ministerial. A ellos dirigía sus palabras, pero no la escucharon. La ayudaron a descender de la aeronave en la que había llegado procedente de San Diego, California, hasta Toluca, Estado de México, y donde ella esperaba subirse a un helicóptero que la transportaría hasta Guadalajara, para asistir a la XXXVII Sesión Ordinaria del Comité Ejecutivo Nacional de su sindicato de maestros.

 

Mientras eso sucedía, agentes federales interceptaron en una cafetería del sur del Distrito Federal a dos de sus cómplices, Isaías Gallardo Chávez y José Manuel Díaz Flores, cuyos movimientos eran seguidos desde principios de febrero. De forma paralela, la PGR ubicó también a la ex encargada de la caja de ahorros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Nora Guadalupe Ugarte Ramírez.

 

Las investigaciones iniciaron en diciembre, cuando se dio la orden al interior de la PGR de buscar los expedientes que existieran de Gordillo, la misma indicación se recibió días más tarde en Hacienda y en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen).

 

Al tener la información de empresas y cuentas bancarias, se pidió a un grupo especializado de Hacienda y del Cisen que rastrearan los fondos que hubieran circulado por ellas. La tarea demandó un mes y tras terminar la primera etapa se les preguntó cuánto tiempo llevaría la investigación completa, a lo que respondieron que seis meses más, por lo menos, para revisar el resto de las operaciones bancarias que realizaron los prestanombres de la maestra.

 

Se decidió no continuar, para no despertar las sospechas de los investigados. Los titulares de Hacienda y PGR, Luis Videgaray y Jesús Murillo Karam, se reunieron para definir cómo integrarían el expediente.

 

Así, en febrero se inició la documentación del expediente, con peritajes e informes policiales, hasta terminar su integración el 22 de febrero, al día siguiente consignaron el expediente, en donde se integraron todos los documentos y, 24 horas después, la orden de aprehensión estaba lista. La información fue sellada.

 

El aeropuerto

 

La captura se trató de una operación coordinada en la que participaron 200 elementos de la policía ministerial en cuatro estados del país, luego de que el 24 de febrero  el juez federal Juan Caballero Vértiz giró las órdenes de aprehensión por los delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero.

 

Las posibilidades que tenía Gordillo de escapar una vez que se encontrara en México eran prácticamente nulas. La PGR rastreó a la líder magisterial desde por lo menos una semana antes, la vigilaba, y cuando el plan de vuelo de su jet fue notificado a México, las alertas se encendieron.

 

Cuando se conoció el plan de vuelo, se solicitó apoyo a la Secretaría de Marina, un equipo especial, pero sólo se le informó a dónde debían acudir, al aeropuerto de Toluca, pero no a quién detendrían.

 

El despliegue de la Policía Ministerial incluyó otros dos aeropuertos también, por si de último momento cambiaba el plan de vuelo, así desplegaron células de agentes en Tijuana y Guadalajara.

 

Al tener conocimiento poco antes de las 17 horas que la aeronave Cessna Jet modelo Citacion Encore 560 matrícula XA- UEF, en la que viajaba Gordillo, estaba en ruta a Toluca, se reforzó el operativo en esa terminal.

 

Poco después de las 18:00 horas Gordillo llegó al hangar de la PGR en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde una doctora de la PGR corroboró que tenía una baja de presión pero ningún otro malestar de consideración. La subieron a la ambulancia 4289 de la Cruz Roja, la cual fue escoltada por marinos y policías, y la llevaron al penal femenil de Santa Martha donde ingresó oficialmente a las 22:47 horas del martes.

 

Casi al mismo tiempo, los maestros Isaías Gallardo Chávez y José Manuel Díaz Flores fueron ingresados al Reclusorio Preventivo Oriente.

 

Con quien hubo complicaciones fue con Ugarte Ramírez, quien enfrentó una crisis nerviosa al momento de ser notificada de su detención y fue trasladada a un hospital. Autoridades de PGR indicaron a 24 HORAS  que ayer fue dada de alta y quedó a disposición del Ministerio Público, sin especificar el sitio.

 

Dos detenidos más

 

Dos personas más fueron detenidas ayer y presentadas ante el Ministerio Público de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), por su presunto vínculo con las operaciones que encabezaba la líder magisterial Elba Esther Gordillo, para desviar recursos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Sus nombres no fueron revelados.

 

Autoridades de la Procuraduría General de la República indicaron que las personas que se encuentran rindiendo declaración fungían como probables prestanombres para mover los recursos obtenidos ilegalmente de las cuentas sindicales. Hasta el cierre de esta edición no se había difundido su situación.

 

Al mismo tiempo, elementos de la Policía Federal Ministerial se presentaron durante la madrugada de ayer en el domicilio de Gordillo, ubicado en el número 7 de la calle de Galileo, en Polanco. Los policías sólo se presentaron en  el lugar, pero luego de que nadie les abrió la puerta se retiraron.

 

En tanto, la Policía de California visitó la noche del martes el domicilio de la líder magisterial ubicado en el número 23 de la calle Green Turtle Road, en la Isla de Coronado en San Diego, pero nadie se encontraba en la propiedad y de acuerdo con medios locales, la puerta estaba incluso abierta. ARTURO ÁNGEL