CANNES. El mexicano Michel Franco entró hoy en la competición de Cannes con Chronic, un filme complejo sobre la forma en la que las familias se enfrentan a la muerte, una situación tan dura como natural. “Quería hacer un retrato de lo complicados que son esos momentos”, explicó el realizador.

 

“Intento evitar pensar en la muerte. Pero está ahí y en algún momento tendremos que enfrentarnos a ella de mejor o peor forma”, reflexionó Franco, único representante hispano en la competición por la Palma de Oro de Cannes en esta 68 edición.

 

Protagonizada por el británico Tim Roth, la película contempla la vida de este hombre especializado en el cuidado de enfermos terminales y lo hace de una manera pausada, fría y distante, con la misma falta de emoción del personaje.

 

Yo estaba en medio de todas las escenas y tenía miedo de que el verdadero asunto de la película se difuminara. Por eso quise interpretar mi personaje de forma muy simple”, explicó Roth, que aseguró que ese papel, con sus escasos diálogos le alteró mucho.

 

Enfermedad y muerte, una cruda realidad

 

Una película en la que Franco empezó a pensar cuando su abuelo enfermó en 2010 y pasó varios meses confinado en una cama antes de morir. La forma en la que una enfermera le cuidó y le explicó una labor que llevaba más de 20 años desarrollando, llevó al cineasta a decidir hacer un largometraje sobre ello.

 

No es sólo, explicó Franco, el hecho de que cuiden de los enfermos profesionalmente, sino los lazos que crean con ellos y que ni la misma familia es capaz de construir.

 

“El cine era la mejor forma, el mejor arte de analizar profundamente este tema”, afirmó el mexicano, que a la hora de realizar la película se planteó que los espectadores serían suficientemente inteligentes para poder ver una historia tan dura como esta.

 

Porque en la película se plantea de forma abierta la cuestión de la eutanasia a través del personaje que enferma de cáncer que interpreta la estadounidense Robin Bartlett, y que reabre heridas no cerradas del protagonista.

 

Una cuestión, la de la eutanasia, ante la que Roth se mostró “absolutamente a favor“. “Es una locura imponer a la gente tanto sufrimiento”, afirmó el actor, que considera muy interesante que películas como Chronic generen un debate social.

 

Un debate que se reproduce en todo el mundo y que es “mucho más común y frecuente de lo que pensamos”, afirmó Franco.

 

Éxitos lo avalan

 

Un cineasta que regresa a Cannes tres años después del éxito de Después de Lucía, con la que ganó el premio principal de la segunda sección en importancia del festival, Una cierta mirada.

 

Fue justo tras recibir ese premio cuando empezó a trabajar en el guión de Chronic, que en principio estaba protagonizado por una enfermera. Pero después pensó en Roth -que había sido el presidente del jurado que le dio el premio en Cannes- y lo cambió por un hombre.

 

El actor le dio una respuesta favorable en tan solo dos horas tras leer un guion que Franco escribió en español y al que dio deliberadamente una cadencia pausada para ir descubriendo las cosas “poco a poco”.

 

Y una historia con la que el realizador no quiso “apuntar a la gente como que no quisieran cuidar de sus familiares, pero es lo que ocurre en la realidad, en México y en todas partes“.

 

Su objetivo era realmente buscar una estructura para hacer un filme sobre un asunto tan doloroso que no aburriera y que funcionara. “Espero que funcione”, agregó.

 

Pero pese a todo, consideró que en el mundo del cine “es importante no tomarte demasiado en serio. No olvidar que esto es un juego, un entretenimiento, aunque trate de temas tan serios”.

 

Algo que el equipo tenía claro, como explicó Roth, que aseguró que en el rodaje en México se hicieron muchas locuras. “Era peligroso, físicamente peligroso“, afirmó sonriendo el británico.

 

Chronic es la mezcla de “la ingenuidad mexicana, opuesta a un país (Estados Unidos), que es muy estricto”, explicó por su parte uno de los productores, Gabriel Ripstein -nieto del cineasta Arturo Ripstein-.

 

En el filme también participan Sarah Sutherland -hija de Kiefer Sutherland- en el papel de su hija, y la mexicana Nailea Norvind como su exesposa.

 

Ripstein es a su vez director de 600 millas, una película protagonizada por Tim Roth y producida por Michel Franco que ganó el premio a la mejor ópera prima en Berlín.

 

Roth entró así a formar parte de una familia. “Somos una familia pero no es obligatorio trabajar siempre juntos. Lo que está claro es que somos un buen equipo”, aseguró el actor.  DM