BEIJING. Autoridades sanitarias chinas reforzaron hoy sus acciones para contener la expansión del virus H7N9 de la gripe aviar en todo el país, tras la detección del primer caso humano en esta capital, en un hombre cuya condición se reporta “crítica”.

 

Las medidas preventivas se intensificaron en varias provincias del centro, sur y norte de China, principalmente en mercados y criaderos de aves de corral, donde se sacrifican a las aves enfermas y sospechosas.

 

En la ciudad de Suining, en la suroccidental provincia de Sichuan, las autoridades ordenaron el cierre de 280 mercados y mataderos de aves, tras la confirmación de cuatro casos del virus en humanos en lo que va del año, según un reporte de la agencia estatal de noticias Xinhua.

 

El departamento de Salud de Sichuan informó que además del sacrificio de aves enfermas, los funcionarios de Comercio han redoblado las inspecciones para detectar a los negocios y criaderos que operan sin licencia, y se creó un centro para la prevención y control del brote de H7N9 en humanos.

 

Según la Comisión de Salud de Hubei, al menos 19 casos humanos de H7N9 fueron confirmados en varias ciudades de la provincia entre el 1 de enero y el pasado 9 de febrero, de los cuales sólo dos se curaron y fueron dados de alta, por lo que la cepa H7N9 es altamente patógena en humanos.

 

En la ciudad de Changsha, capital de la vecina provincia de Hunan, todos los mercados de aves de corral vivas fueron cerrados de manera temporal, ante los 24 casos del virus en humanos detectados en lo que va de este 2017, cinco de los cuales ya murieron.

 

Medidas similares se adoptaron en la provincia oriental de Zhejiang, donde el Centro de Prevención y Control de Enfermedades ordenó la víspera la suspensión del comercio de aves vivas, ante la entrada de un brote de gripe aviar.

 

Tan sólo en enero pasado, la provincia de Zhejiang detectó 35 casos de contagio humano del virus H7N9, cuya causa principal es el contacto directo y prolongado con aves vivas, en especial en las zonas rurales.

 

El H7N9 es un subtipo del virus de la gripe aviar, detectado por primera vez en humanos en China en marzo de 2013. La aparición de casos es más común durante la temporada de invierno y el comienzo de la primavera.

 

Las medidas para hacer frente a la llamada “gripe del pollo” fueron ordenadas luego de que las autoridades de Beijing confirmaron la víspera su primera infección en humanos: un hombre de 68 años de edad, oriundo de la ciudad de Langfang, de la vecina provincia de Hebei.

 

Fuentes médicas informaron que el paciente, quien registró los primeros síntomas del mal (fiebre, tos, problemas respiratorios) está en estado “crítico”.

 

Otras provincias como Liaoning, Jiangsu, Shandong, Henan, Guangdong y Guizhou también han detectado casos en humanos del virus H7N9, aunque ha habido un repunte significativo en las últimas semanas.

 

Desde octubre pasado, el gigante asiático ha sacrificado más de 170 mil aves de corral en cuatro provincias y cerrado varios mercados donde se comercializan aves vivas, después de que se reportaron las primeras infecciones de aves con H5N6, otra cepa altamente patógena del virus de la gripe aviar.

 

 

OR