PARÍS. El cerebro detrás de los atentados del 13 de noviembre en París tenía planes para atacar objetivos judíos y afectar el sistema escolar y de transportes en Francia, según fuentes cercanas a la investigación.

 

Abdelhamid Abaaoud, un belga de origen marroquí, también presumió de la facilidad con la que había vuelto a Europa desde Siria a través de Grecia dos meses antes, aprovechándose de la confusión de la crisis migratoria y el sistema europeo libre de pasaportes de Schengen, señalaron las fuentes.

 

Sus comentarios, que confirman extractos de una declaración confidencial de un policía testigo filtrados a una revista francesa esta semana, esbozaron un perfil de este militante de Estado Islámico, que ideó los ataques del 13 de noviembre contra cafés, una sala de concierto y un estadio de fútbol en París, en el que murieron 130 personas.

 

La declaración, recogida en el semanario Valeurs Actuelles, describe cómo se acercó Abaaoud a su prima Hasna Ait Boulahcen dos días después de la matanza, pidiéndole que le escondiera mientras preparaba más ataques.

 

Abaaoud y Boulahcen murieron el 18 de noviembre en un tiroteo con la policía en el departamento en que se ocultaba el militante en el barrio de Saint Denis, en el norte de París.

 

En referencia a los ataques futuros planeados, Abaaoud dijo a su prima el 15 de noviembre que “harán más (daño) en distritos cerca de los judíos y afectará al transporte y las escuelas”, indicó la declaración.

 

Abaaoud afirmó que le daría a Boulahecen 5 mil euros (unos 5,289.50 dólares) para comprar dos trajes y dos pares de zapatos para él y un cómplice no identificado para “lucir bien” en un ataque planeado contra el distrito financiero parisino de La Defense.