En México, 24 periodistas han desaparecido de 2003 a la fecha en represalia a su labor informativa; Veracruz y la Ciudad de México son las entidades más riesgosas para los comunicadores, advirtió Paulina Gutiérrez, del programa legal del organismo que protege los derechos de los comunicadores Artículo 19.

 

Los estados de Veracruz, Tamaulipas y Michoacán son los de mayor peligro para el ejercicio periodístico ya que concentran el 65% de los desaparecidos, pero el informe destaca la reincidencia de los hechos delictivos con la impunidad, el desconocimiento del paradero de las víctimas y el hecho de que las autoridades estatales y federales no agoten las líneas de investigación.

 

La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), de la PGR, es la encargada de investigar y perseguir los delitos cometidos en contra de quien ejerce la libertad de expresión a través del periodismo y de acuerdo con sus estadísticas la Capital del País se encuentra en primer lugar nacional de averiguaciones previas iniciadas por diversos delitos cometidos en contra de los comunicadores.

 

(México) es el país más peligroso para ejercer el periodismo y también es el país con el nivel más alto de desapariciones. En Veracruz, los registros de agresiones que tenemos del último año han ido en escalada y es en este momento, junto con el Distrito Federal, los lugares más peligrosos para cualquier periodista”, advirtió la activista social.

 

En el caso de la Ciudad de México no se trata de desapariciones, sino de amenazas, abuso de autoridad, lesiones, privación ilegal de la libertad y robo entre otros ilícitos relacionados con su actividad laboral.

 

Veracruz ocupa el segundo lugar nacional por cantidad de averiguaciones previas iniciadas en la Feadle y el primero por homicidio y desaparición de comunicadores.

 

El fotorreportero veracruzano, Rubén Espinoza, quien se autoexilió en el DF tras recibir amenazas de autoridades en Veracruz, fue asesinado con cuatro mujeres en un departamento de la Colonia Narvarte, el 31 de julio de 2015, pero al momento la Procuraduría General de Justicia capitalina no ha informado cuál fue el móvil de los hechos y la PGR tampoco atrajo la investigación porque presuntamente no hay evidencias de que el asesinato esté relacionado con su trabajo.

 

El último caso de desaparición es el de la periodista Anabel Flores Salazar quien fue privada de la libertad por un grupo armado que entró a su casa, en Orizaba, Veracruz, la madrugada de este lunes.

 

“Lo que exigimos es que la Feadle tiene que atraer la investigación inmediatamente para evitar la repetición de las desapariciones que están sucediendo.

 

“Los casos que pudimos tener conocimiento nos dicen que hay un nexo causal entre su cobertura y las desapariciones, (los periodistas) cubrían temas de corrupción, de narcotráfico o crimen organizado y la información que se buscaba y publicaba afectaba a muchas autoridades y a grupos del crimen organizado y tendrían que calificarse como desapariciones forzadas”, subrayó Gutiérrez al presentar el documento Periodistas Desaparecidos en México elaborado por Artículo 19 en el Centro Nacional de Comunicación Social (Cencos).

 

La activista lamentó que las autoridades de la Fiscalía General de Veracruz estén desacreditando el trabajo periodístico de la reportera para desviar la investigación porque la función principal debe ser la búsqueda y localización de la víctima y no violar sus derechos humanos al re victimizarla.