BOSTON. Las campanas sonaron en el momento exacto en que hace un año, y mientras se corría la maratón de Boston, explotó la primera bomba. Con lágrimas, pero con la conmovedora fortaleza para sobreponerse y seguir adelante, Boston conmemoró el primer aniversario del sangriento atentado que vio vulnerado uno de sus símbolos más preciados.

 

La ciudad estuvo paralizada desde temprano, cuando comenzaron las ceremonias en homenaje a las víctimas del ataque el 15 de abril del año pasado, con dos bombas de fabricación casera cerca de la línea de llegada de la maratón, que dejó un saldo de 3 muertos y unos 260 heridos, muchos de ellos con las piernas amputadas.

 

En el centro de convenciones Hynes, a pocos metros de donde se produjeron las explosiones, se colocaron dos coronas en memoria de Martin Richard (de 8 años), Krystle Campbell (29) y Lu Lingzi (23), que fallecieron en las dos explosiones, y a Sean Collier (26), policía que murió tiroteado varios días después en el inicio de la persecución de los autores.

 

Familiares de las víctimas, policías, bomberos, equipos de emergencias, cirujanos, psicólogos y voluntarios que ayudaron a las víctimas desde la dantesca escena de sangre fueron también aplaudidos.

 

Durante un acto conmemorativo, el vicepresidente estadunidense, Joe Biden, aseguró que el espíritu de los supervivientes es un ejemplo de que “Estados Unidos jamás puede ser derrotada”. Biden afirmó que las familias de las víctimas y los más de 260 heridos son una inspiración para todo el país y aquellos que sufren una tragedia. “Subestiman el ejemplo en que se han convertido”, dijo.

 

El gobernador de Massachusetts, Deval Patrick, destacó cómo la ciudad reaccionó ante el atentado y cómo “ha demostrado el triunfo del sentimiento de comunidad”.

 

“Sabemos que no es fácil pasar por esa línea de meta cada día”, explicó el que fue alcalde de la ciudad durante casi 20 años hasta este año, Tom Menino, que se llevó una de las mayores ovaciones.

 

“Boston es fuerte en este lugar roto”, aseguró Menino, que utilizó el lema que ha adoptado la ciudad para demostrar su capacidad de superación: “Boston Strong” (Boston fuerte).

 

En la Casa Blanca, Barack Obama y su equipo guardaron un minuto de silencio a las 14.49, hora local, cuando explotaron las bombas.

 

Los hermanos Tamerlán y Dzhokhar Tsarnaev, residentes en la vecina Cambridge, colocaron el tercer lunes de abril, día festivo del Patriota y fecha de la tradicional maratón de la ciudad, dos ollas a presión con explosivos en medio de la multitud. Después de tres días de investigación, los dos hermanos reaparecieron en Cambridge matando a Collier, agente del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) e iniciando una espectacular huida de casi 24 horas en la que Tamerlán fue abatido y Dzhokhar capturado.

 

Los actos en honor de las víctimas y los rescatistas continuarán durante toda la semana y culminarán el próximo lunes, cuando vuelva a correrse una de las más tradicionales maratones del mundo, que el año pasado quedó teñida de sangre. Se espera que un millón de personas vengan a la ciudad, el doble que el año pasado, y que se anoten nueve mil corredores más que en 2013. Las medidas de seguridad serán inmensas.