MOGADISCIO. Varios ataques con proyectiles de mortero se registraron esta tarde en la capital somalí, Mogadiscio, donde se decretó el toque de queda parcial la víspera de la elección del presidente del Gobierno por sufragio indirecto.

 

Según pudo presenciar Efe, los diferentes ataques se produjeron en poco más de media hora, y uno de ellos se produjo en las inmediaciones de Villa Somalia, el palacio presidencial, aunque de momento se desconoce si estas explosiones han causado víctimas.

 

Aunque nadie ha reivindicado los ataques, todas las sospechas apuntan al grupo yihadista Al Shabab, que ya amenazó con incrementar sus ofensivas durante la elección.

 

Durante toda la jornada, los residentes han permanecido en sus casas y los negocios cerrados tras el toque de queda decretado por las autoridades ante la situación de inseguridad que sufre el país.

 

Por motivos de seguridad, está previsto que la designación del próximo presidente se lleve a cabo mañana en el complejo aeroportuario que acoge instalaciones de Naciones Unidas, embajadas y otros organismos internacionales, alrededor del cual se han desplegado ya tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM).

 

En Somalia el presidente es elegido en debate parlamentario, y los 275 diputados que tienen que designarle han sido escogidos por 14.025 delegados designados en función de un complejo reparto de poder entre los diferentes clanes.

 

A pesar de la evidente falta de representatividad, los comicios parlamentarios y la elección del presidente suponen un gran avance respecto a los celebrados en 2012, en las que solo 135 líderes tribales se encargaron de formar un Parlamento de consenso que diera los primeros pasos de la transición democrática.

 

La votación del presidente del país fue fijada inicialmente para agosto de 2016 pero ha sido pospuesta hasta en cinco ocasiones debido a la corrupción, las disputas por el poder y problemas de seguridad.

 

 

OR