A ocho meses y 12 días de distancia de disputar su último partido y coronarse campeón de la Copa MX, Cuauhtémoc Blanco Bravo se convirtió en alcalde de Cuernavaca, el municipio más violento de México, envuelto en polémicas decisiones que lo tienen en el ojo del huracán de la política mexicana.

 

Tras 23 años en el deporte profesional y convertido en una de las figuras emblemáticas del futbol, el originario del barrio de Tepito decidió incursionar en la política en 2015, y aunque en ese entonces fungía como jugador del Puebla, aceptó competir por la alcaldía de Cuernavaca bajo las siglas del Partido Social Democráta (PSD).

 

El 20 de abril inició su campaña por la capital de Morelos a través de un spot al estilo de la película Rocky; y un día después, es decir el 21 de abril,  se despidió de las canchas en un partido contra las Chivas, al cual, su equipo, Puebla, venció 4-2 y obtuvo la Copa MX.

 

Luego de 45 días de campaña y con un margen de abstencionismo superior al 70%, Cuauhtémoc Blanco obtuvo el triunfo en las elecciones del pasado 7 de junio. Fiel a su estilo en las canchas, después de conocer los resultados, el popular deportista expresó: “me los chingué”.

 

Su triunfo levantó fuertes criticas en diversos sectores ciudadanos de Cuernavaca, el poeta y activista Javier Sicilia dijo: “simplemente este hombre fue un gran jugador en las canchas, pero es un hombre inestable, es un hombre violento, es un hombre ignorante”.

En junio, el ex astro del futbol se convirtió en alcalde virtual de Cuernavaca, localidad con 1.8 millones de habitantes y capital de Morelos, considerado el municipio más violento de México por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia Penal A.C, debido a sus altos índices de secuestro, homicidio y extorsiones registrados hasta 2014.

 

Ubicada al centro del país, la ciudad de la eterna primavera -ahora gobernada por Blanco- es disputada por grupos de la delincuencia organizada como Los Rojos y Guerreros Unidos, éstos últimos identificados como los autores de la desaparición de 43 estudiantes normalistas en Iguala y acusados de sembrar el terror en el tramo que va de Morelos hasta Guerrero.

 

Durante el lapso del 7 de junio, cuando ganó las elecciones, y el 30 de diciembre, que tomó posesión del cargo, Blanco Bravo también estuvo envuelto en varias polémicas: lo acusaron de falsificar su residencia, de cobrar por ser candidato, de desaparecerse tras el proceso electoral, de intentar delegar sus funciones para convertirse en un alcalde virtual, e incluso, envió una carta al Presidente de México para pedirle apoyo.

 

Enfrentamiento

 

En sus primeros seis días como alcalde, Cuauhtémoc Blanco decidió rechazar el Mando Único Policial, una acción impulsada por el Presidente Enrique Peña Nieto para profesionalizar los cuerpos de seguridad y evitar la infiltración del crimen organizado en los municipios del país.

 

Su decisión lo enfrentó con el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, quien también acusó al círculo cercano del ex futbolista de estar ligados al crimen organizado. “Detrás de Cuauhtémoc Blanco hay personas que quieren aprovechar su inexperiencia para que grupos delincuenciales se instalen en Cuernavaca”, aseguró en su cuenta de Twitter.

 

La mano detrás de Blanco…

 

Federico Figueroa, empresario y hermano del fallecido cantante Joan Sebastián, fue señalado directamente por el gobernador de Morelos como el jefe político de Cuauhtémoc Blanco y quien lo aconseja para no acceder a la instalación del Mando Único Policial y permitir que el cártel de Guerreros Unidos se reagrupe en Cuernavaca.

 

Al ex astro del futbol le queda todavía hasta el 2018 para gobernar el municipio más violento del país, y en su primera semana como alcalde, su gobierno ya fue acusado de estar ligado al crimen organizado.