BAGDAD. Los yihadistas del grupo Estado Islámico ejecutaron a cuarenta miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes y a combatientes tribales en la provincia de Al Anbar, en el oeste del país.

 
Los extremistas agruparon a los policías y a otros combatientes -que pertenecían al clan Al Bunmar- en la localidad de Balat Hit, a 70 kilómetros al oeste de Ramadi, en Al Anbar, y los ejecutaron a tiros, según la fuente.

 

Además, irrumpieron en las casas de las víctimas, obligaron a los demás residentes a salir de sus hogares y saquearon sus propiedades.

 

Por otro lado, el jefe de la policía de la provincia de Diyala (este), el general Yamil al Shamari, explicó que las fuerzas de seguridad iraquíes mataron hoy a 37 terroristas, de nacionalidades árabes y extranjeras.

 

En una rueda de prensa, Al Shamari señaló que se produjo un ataque contra un campo militar de los yihadistas situado en las montañas de Al Hamrin, 50 kilómetros al noreste de Baquba, capital de Diyala.

 

En junio pasado, los extremistas lanzaron una ofensiva relámpago y se hicieron con el control de extensas zonas del norte de Irak, incluida Mosul, al tiempo que proclamaron un califato en ese país y en la vecina Siria.

 

Al menos mil 119 iraquíes murieron y otros mil 946 resultaron heridos, entre civiles y uniformados, en actos de terrorismo y violencia en este país durante el mes de septiembre, según la misión de Naciones Unidas en Irak (UNAMI).

 

 

Mientras tanto, en Siria el EI liberó a 25 menores que secuestró en mayo dentro de un grupo de más de 150 estudiantes kurdos en la provincia septentrional de Alepo.

 

 

Nauaf Jalil, vocero de la principal formación política kurdo-siria, el Partido de la Unión Democrática (PYD), se congratuló por la puesta en libertad de los alumnos, aunque no pudo precisar dónde se encuentran en estos momentos.

 

La liberación de los 25 menores fue confirmada también por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.