José Manuel Mireles, coordinador del Consejo Ciudadano de Autodefensa de Tepalcatepec, acusó al gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna, como templario e incluso reveló que el funcionario asistió el pasado miércoles 24 de julio al funeral del padre de Nazario Moreno.

 

En entrevista para Atando Cabos en Radio Fórmula, el médico Mireles aseguró que Nazario Moreno González, alias El Chayo, líder de la Familia Michoacana, está vivo y que la semana pasada reunió a toda la cúpula del crimen organizado en el estado en Apatzingán.

 

“Nazario está vivo, pregúntele al gobernador de Michoacán quien estuvo presente en el sepelio de su papá el pasado miércoles”, precisó.

 

Y agregó que el presunto vínculo del hoy mandatario michoacano es que su esposa es hermana de la esposa de Servando Martínez, alias La Tuta.

 

Cuestionó que obviamente ante la presencia de la máxima autoridad estatal, en dicho acto no hubiera ninguna autoridad que aprovechara este evento para realizar una redada, debido a que el velorio se celebró, dijo, en un lugar público el miércoles por la noche, que coincidió con las emboscadas contra federales ocurridas en Los Reyes.

 

“Tienen la maña de resucitar”

 

Agregó que el movimiento ciudadano de las autodefensas no dejará de operar y ellos regresarán a su vida normal hasta que la autoridad les pueda corroborar, vía ADN, que tiene detenidos o abatidos a las cabezas del crimen en Michoacán.

 

“Antes no porque esa gente tiene la maña de resucitar  y tenemos dos casos frescos”, dijo al señalar que hay dos casos recientes en la entidad.

 

De Nazario “El Chayo” Moreno dijo está vivo, aunque el gobierno de Felipe Calderón presumió y difundió las marchas y novenario por su presunta muerte en diciembre de 2010 por un enfrentamiento con policías federales, pero es “una persona que ni mataron ni enterraron”, dijo.

 

En el mismo caso, aseguró, está el Tío Plancarte quien presuntamente no se quiso detener en un retén y “resucitó hace dos meses para retar a muerte a nuestro compañero Hipólito Mora”, quien coordinó el levantamiento en La Ruana, “por eso no nos vamos a confiar”.

 

Puede haber cinco millones de militares, dijo, pero no vamos a descansar mientras estén libres, organizando ataques como la semana pasada en Los Reyes.