La vicecoordinadora del PRD en el Senado, Dolores Padierna Luna advirtió que el aumento de la tasa de interés, es una medida restrictiva, que implica el encarecimiento del crédito, y tiene efectos negativos como desincentivar la inversión y el consumo.

 

 

Recordó que hace unos días, el Inegi publicó que la inflación en enero fue de 4.7%, superior al límite superior establecido como meta por el Banco de México; además el costo de la canasta básica aumentó 7.3%, con lo que en un solo mes eliminó una buena proporción del 9.7% en que se incrementó el salario mínimo.

 

 

“El Banco de México, tomando en consideración, entre otros factores, el crecimiento de 4.7% de la inflación y la devaluación de 18.3%, decidió aumentar la tasa de interés objetivo en 50 puntos base para ubicarla en 6.25%, con el objeto, según él, de ‘evitar contagios al proceso de formación de precios de la economía’. Entre diciembre de 2015 y febrero de 2017, la tasa se incrementó en más del doble, 3.25%¨”, subrayó.

 

 

Ante ello, reconoció que es difícil documentar con precisión la efectividad de las intervenciones del Banco de México, ya que el comportamiento de los precios no sólo se debe a las políticas monetarias restrictivas, sino que intervienen otros factores, como se demostró en enero, donde el rebase de la banda se debió, en gran medida, a la decisión del gobierno federal de aplicar un incremento desproporcionado a los combustibles.

 

 

Bajo este argumento, la senadora perredista consideró “poco efectivas” las intervenciones del Banco de México, ya que ha dispuesto de alrededor de 20 mil millones de dólares de la reserva internacional y ha incrementado en cerca de 70% la tasa de interés objetivo, a pesar de lo cual el peso se ha devaluado en más de 20%.

 

 

Advirtió que existe una gran incertidumbre sobre el comportamiento futuro de la inflación, toda vez que la encuesta de enero a los especialistas en economía del sector privado, que levanta el Banco de México, considera que la inflación durante 2017 será de 5.25%, mayor incluso a la de enero. “También pronostican nuevos incrementos a la tasa de interés objetivo que pudiera llegar a 7%, lo que ocasionaría un crecimiento del PIB de sólo 1.5%. Por su parte ubican al tipo de cambio, al cierre del año en 21.70, es decir, prevén que la devaluación continúe”, subrayó.

 

 

Ante estas estimaciones, la legisladora perredista insistió en que las medidas del Banco de México no serán efectivas para el control de la inflación y la devaluación y sólo afectarán el crecimiento económico.

 

 

dca