En Pumas, al final de la fecha tres más o menos a mediados de enero, la cabeza de José Luis Trejo, técnico de Pumas tenía precio, 13 semanas después resulta que Universidad es el tercer equipo que amarra boleto a la Liguilla antes de que termine un torneo que se ha distinguido por la volatilidad de sus resultados. Cierto es que estos Pumas no aplastan o atolondran, si acaso hacen lo suficiente para, como ayer, dar cuenta de unas muy maltrechas Chivas que con lo poco que Ricardo Antonio La Volpe les ha podido cambiar en un par de semanas, tuvieron para dar tremenda batalla en CU y caer apenas por la mínima diferencia (con gol de Daniel Ramírez al minuto 54).

 

Fue un duelo entretenido el del domingo al mediodía. De ritmo acelerado por la juventud de ambas escuadras, pero sobre todo de imperfecciones. De una gran actuación del novel cancerbero rojiblanco José Antonio Rodríguez, que de haber detenido el disparo de Daniel Ramírez, bien podría haber salido en hombros del Olímpico Universitario; pero la historia dictó que fuera suficiente una gota de tino para maniatar a unas Chivas que no por nada tienen a la tercera peor ofensiva del campeonato.

 

Por eso el resultado no extraña, al contrario, Pumas bien debió salir con una ventaja mayor de su estadio, si no es por la imagen del arquero visitante, la mala puntería de Dante López y los postes que impidieron que los felinos festejaran en más de una ocasión, mientras que Guadalajara resoplaba para llegar con peligro al área de un Alejandro Palacios que aplicó correcto cuando fue requerido ante las ausencias de Verón y su hermano en la central titular de los universitarios.

 

Es la realidad chiva, incapaz de hacer daño a una zaga en la que Luis Fuentes y Luis Vega suplieron sin mucho trabajo al capitán y al Pikolín central Palacios.

 

Ahora Pumas tiene boleto de Liguilla en la mano con los 25 puntos acumulados y depende exclusivamente de su actuación en la última fecha para conservar la tercera plaza del campeonato, aunque para hacerlo deberá vencer a domicilio al superlíder del certamen: Cruz Azul, que llegará al duelo del próximo sábado en el estadio Azul a jugarse el superliderato.

 

El caso de Chivas es distinto. La derrota los deja en 21 puntos y fuera de la zona de los ocho calificados, aunque con el rosario en la mano para que en la última fecha una combinación de resultados les permita enmascarar uno de los peores torneos rojiblancos.

 

El problema para el rebaño es que de la media docena de equipos que comparten 21 unidades, ellos son los que peor diferencia de goles, y tantos a favor tienen, por lo que están casi obligados a vencer en el cierre del torneo a Monterrey (ya eliminado) en el Omnilife y esperar que la suerte les aporte lo que ellos no supieron ganar en la cancha.

 

Es la realidad del equipo de La Volpe, que para alcanzar Liguilla debe ganar y esperar que no hagan lo mismo al menos tres equipos entre Morelia, Pachuca, Atlas y Querétaro; y claro, empezar a pensar desde ahora en lo que será la tabla de descenso del próximo campeonato.