Trudeau partirá de Ottawa rumbo a Washington, y se prevé que llegue a la base Andrews, cerca de la capital estadounidense

El ambiente era de fiesta en la marcha convocada por Vibra México. Pero las mantas y los cartelones eran de lo más aguerridos.

El objetivo central de gritos y mentadas, por supuesto, fue el mandatario estadounidense Donald Trump.

 

 

Pero ni Enrique Peña Nieto, ni Luis Videgaray se salvaron de la tunda, vía carteles y caricaturas, que portaron los miles (alrededor de 20 mil, según las autoridades) que marcharon ayer del Auditorio Nacional al Ángel de la Independencia.

 

 

En tono “coloquial” y “constructivo”, eso sí –según precisarían sardónicamente jóvenes universitarios en una de sus pancartas-, “porque luego ya ven cómo se ponen en Los Pinos…”

En fin, que ahí venían al frente de la marcha María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad; Alejandro Martí, presidente de México S.O.S; María Elena Morera, de Causa en Común; el rector de la UNAM, Enrique Graue; el historiador Enrique Krauze.

 

 

Y con ellos, infinidad de banderas blancas con letras impresas en rojo (se agotaron) con la consigna “¡Fuera Trump!”

Aunque valga decir que eran muchísimos más los cartelones escritos o dibujados a mano. Frases directas, elocuentes:

Trump exigimos respeto. Respeta”, “No racismo. No odio. No Trump”, “A México se le respeta”, “Trump también eres un peligro para México y el mundo”, “Sr, Trump tus millones de $ equivalen a los millones que te repudiamos”, “El mundo contra Trump”; “México hoy bajo fuego por el loco, mentiroso, de Trump”.

 

 

El repudio al magnate que hoy despacha en la Oficina Oval, se conjugaba con enojos propios:

Una caricatura en tinta negra se repetía de mano en mano: Aparecía el canciller mexicano arrodillado ante unos pies, y en lo alto se leía: “¡FUERA VIDEGARAY!

En otras pancartas aparecía: “No a Trump/ No a las Casas Blancas”, “Respeto, Paz, Dignidad, SÍ. Sumisión, NO”; “Fuera Peña Nieto y Luis Videgaray por traición a la patria”, “Si hay impunidad, no habrá unidad”.

 

 

Juan Ignacio Zavala (hermano de la aspirante panista a la Presidencia de la República, Margarita Zavala) avanzaba sonriente entre la muchedumbre. En cada mano, un cartel: “Pinche Trump”, decía uno. “Pinche Peña”, apuntaba el otro.

 

Se acercaban al Ángel. Se alzaban los cantos: unas veces el Cielito Lindo, otras, el Himno Nacional.Las porras también se hacían oír, sobre todo los Goyas de la Universidad Nacional (aunque no faltó quien le reclamara al rector Graue dónde estaban él y sus burócratas cuando las marchas por Nochixtlán y Ayotzinapa).

 

 

En la parte media de la escalinata del monumento a la Independencia, se alzó un muro grafiteado con una serie de adjetivos: “racismo”, “homofobia”, “odio”, “discriminación”, “xenofobia”, “injusticia”, “exclusión”.

Tras el muro, a las 13:30 horas, la banda de guerra de la Policía capitalina hizo sonar su trompeta para dar paso al canto del Himno Nacional. Y al término de éste, a derribar el muro, al grito de ¡México! ¡México!

Corren a la Wallace.- Del otro lado del Ángel, allá de donde provendrían los convocados por Isabel Miranda de Wallace, prácticamente lucía vacío.

 

 

La de Alto al Secuestro tuvo que retirarse rápidamente ante los gritos de la gente que calificaba de “vendida”.

 

 

Sólo una manta se mantuvo desplegada en lo que concluía el evento del otro del Ángel: “México Unido ¡¡Fake News!!”

 

GEMAS: Cartel en la marcha: “Y de paso, tú también, Marine Le Pen