El consumo de cigarros electrónicos o parches de nicotina es más seguro y menos tóxico que fumar los convencionales, de acuerdo con los resultados de un estudio de la Universidad Colegio de Londres (University College London – UCL).

 

Los fumadores que cambiaron por completo a los cigarros electrónicos o reemplazos de nicotina presentaron niveles de forma significativa más bajos de elementos tóxicos y cancerígenos en su saliva y orina en comparación con las personas que continuaron fumando los tradicionales.

 

De acuerdo con un comunicado de Institución, el especialista en epidemiología y salud pública, Lion Shahab sostuvo que el estudio que realizaron se suma a la evidencia existente que demuestra que los cigarros electrónicos y terapias de reemplazo de nicotina son mucho más seguros que fumar, y sugiere que hay un bajo riesgo asociado con su uso a largo plazo.

 

Añadió que tanto él como sus compañeros, concluyeron que se necesita un cambio completo para obtener los beneficios a largo plazo para la salud.

 

El especialista señaló que la investigación se llevó a cabo durante seis meses, en donde agruparon a una serie de individuos que utilizan este tipo de dispositivos en su vida diaria para analizar los efectos sobre el cuerpo de las sustancias emanadas de ambos tipos de cigarros.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que en 2020 habrá mil millones de fumadores en todo el mundo; ante esto, los cigarros electrónicos y los normales son vistos como una oportunidad para brindarle a los fumadores una alternativa menos dañina para su salud.

 

A su vez, el director nacional de Salud y Bienestar del departamento de Salud Pública de Inglaterra, Kevin Fenton explicó que cambiar a los cigarros electrónicos puede reducir de froma significativa el daño a los fumadores, con una exposición muy reducida a carcinógenos y toxinas.

 

 

OR