GINEBRA. Un 5% de las personas que padecen el síndrome de Guillain-Barré mueren y un 25% sufren parálisis de los músculos respiratorios y requiere, explicó Tarun Dua, experta de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

El síndrome de Guillan-Barre es una reacción autoinmune del cuerpo a una infección, que ataca los nervios periféricos que controlan la fuerza muscular, el tacto, o las sensaciones de dolor y de temperatura.

 

La persona pierde la sensación en los miembros y, en un estadio avanzado, los músculos se paralizan. En una cuarta parte de los casos, se paralizan los músculos de los pulmones, por lo que la persona no consigue respirar y necesita cuidados intensivos. En la mayoría de los casos, los que lo padecen se recuperan después de unos meses.

 

Actualmente la comunidad científica mundial investiga la posible relación de la aparición de ese síndrome a consecuencia del virus del zika, con especial incidencia en América Latina. “Por ahora no hemos podido comprobar al cien por cien la relación, pero el virus es culpable hasta que se demuestre lo contrario”, señaló Dua en rueda de prensa.

 

El problema recae en la dificultad de establecer la relación causa efecto dado que, en la gran mayoría de los casos, la infección por zika es asintomática y no se puede detectar con facilidad la presencia del virus.

 

Las sospechas surgen porque en los países más afectados por la epidemia del virus los casos del síndrome de Guillain-Barré han crecido de forma exponencial. En Brasil se han detectado mil 700 casos del síndrome en los últimos meses; en Colombia 86; en El Salvador 118 y en Venezuela 66.

 

Hasta la fecha, los estudios estimaban que cada 100 mil habitantes aparecía uno o dos casos del síndrome pues se trata de “una dolencia muy rara”, percepción que parece que está cambiando con la epidemia de zika.  “El problema es que en la mayoría de los casos no se ha podido establecer la relación entre la dolencia y la infección”, reiteró la experta.

 

Esa enfermedad está asociada a una infección y ha sido comprobada su relación con el dengue, el chikungunya, la gripe y el VIH, aunque no existen estudios estadísticos sobre los porcentajes de causa efecto con estas dolencias.

 

El problema recae en la dificultad de establecer la relación causa efecto dado que, en la gran mayoría de los casos, la infección por zika es asintomática y no se puede detectar con facilidad la presencia del virus.

 

Presenta guía para  manejo de casos y gestión de estrategias dirigida a médicos y autoridades

 

La OMS publicó este viernes una guía interina para el manejo de casos del síndrome de Guillain-Barré y las estrategias para su gestión en zonas afectadas por el zika, dirigida a los profesionales de la salud y a las autoridades encargadas de la formulación de protocolos de atención hospitalaria.

 

En la guía, la OMS recomendó el uso de los Criterios de Brighton, a fin de tener certeza del diagnóstico del síndrome en una escala de 1 a 3 mediante la clasificación de los resultados de los exámenes clínicos, que comprenden desde la inspección física hasta pruebas complejas como las punciones lumbares, por lo cual pueden ser adaptables a instalaciones médicas de muy diversas condiciones.

 

La OMS recomienda que, en todos los lugares con un brote de zika, se potencien las técnicas de análisis neurológico y la formación en el tratamiento del síndrome.

 

Los exámenes deberían hacerse a todos los pacientes sospechosos de padecer del síndrome y también realizarse de forma complementaria estudios de neuroconducción o electromiografías y punciones lumbares, agrega la OMS.

 

Además del uso de este método de diagnóstico, recomendó terapia con inmunoglobina intravenosa o la transfusión de plasma para pacientes con síntomas de rápido progreso, como por ejemplo quienes hayan perdido la capacidad de caminar.

 

También indicó que es necesario proporcionar la formación adecuada al personal de salud para que esté en condiciones de reconocer, evaluar y atender a los individuos con Guillain-Barré.

 

Dado que la mayor parte de las muertes producidas como consecuencias del síndrome ocurren por la aparición de complicaciones respiratorias, arritmias o coágulos, la OMS recomendó garantizar que los pacientes tengan acceso a valoraciones neurológicas frecuentes y al monitoreo de los signos vitales y de la función respiratoria.

 

La OMS anunció que llevará a cabo una reunión de expertos en marzo próximo con el fin de “desarrollar guías adicionales para identificar y gestionar el Guillain-Barré y otros posibles desórdenes neurológicos en el contexto de la transmisión del virus del Zika”. (Con información de EFE y Notimex)