Foto: Reuters Vecinos y conocidos de Hussain declararon hoy que les resulta incomprensible que sea el autor de la matanza  

Las autoridades de Canadá practicaron hoy la autopsia al cuerpo de Faisal Hussain, el presunto autor del tiroteo del domingo en Toronto, donde al menos dos personas murieron y otras trece resultaron heridas en una acción que se descarta que fuera un atentado terrorista.

 

La autopsia servirá para determinar si Hussain, de 29 años, falleció a consecuencia de los disparos de la Policía o si se suicidó tras abrir fuego en la avenida Danforth contra los clientes de restaurantes y bares.

 

De momento, de acuerdo con la información recibida, las autoridades canadienses no consideran que el ataque fuese un acto terrorista.

 

El Ministerio de Seguridad Pública reafirmó hoy esta hipótesis al señalar que el ataque “en estos momentos” no tiene vínculos con la seguridad nacional.

 

Lo que el ministro de Seguridad Pública, Ralph Goodale, si afirmó es que el Gobierno federal está considerando aumentar el control sobre las ventas de armas de fuego.

 

La Coalición para el Control de Armas de Canadá, una organización sin ánimo de lucro que presiona para limitar su venta, ha denunciado que el anterior Ejecutivo, del conservador Stephen Harper, liberalizó su posesión, con lo que, en la actualidad, un individuo puede comprar una cantidad ilimitada de armas de fuego.

 

Precisamente, el alcalde de Toronto, John Tory, criticó que las leyes permitan a una sola persona adquirir decenas de pistolas, y responsabilizó de la creciente ola de violencia que vive Toronto, la mayor ciudad del país, desde hace un par de años a la gran cantidad de armamento disponible legal e ilegalmente.

 

La Policía de Toronto subrayó hoy que el número de armas obtenidas legalmente en Canadá pero vendidas posteriormente a delincuentes ha aumentado de forma dramática en los últimos años.

 

Según sus datos, antes de 2012 el 75 % de las armas de fuego utilizadas en delitos procedían de Estados Unidos, mientras que el año pasado la cifra se redujo al 50 %. El otro 50 % procedía de fuentes dentro de Canadá.

 

Entretanto, decenas de personas continuaron acudiendo hoy al pequeño parque Alejando Magno de la avenida Danforth, donde Hussain inició su recorrido disparando una pistola automática y donde, en las últimas horas, los ramos de flores y las pancartas de ánimo han formado un espontáneo monumento conmemorativo a las víctimas.

 

“Amor para todos, odio para nadie”, se leía en uno de los carteles depositados por los residentes de la zona entre numerosos ramos de flores y algunas banderas de Grecia, ya que la avenida Danforth está en pleno corazón del barrio griego de Toronto.

 

Hussain ha sido descrito por su familia como un joven que luchó toda su vida contra episodios de psicosis y depresión, y que, aunque recurrió a especialistas en enfermedades mentales, nunca pudo recuperarse.

 

Precisamente hoy se supo que la única víctima mortal identificada, Reese Fallon, de 18 años de edad, -la otra es una niña de 10 años cuyo nombre no ha sido desvelado- tenía previsto empezar en septiembre sus estudios universitarios y que su aspiración era convertirse en una enfermera especializada en salud mental.

 

Fallon fue calificada por una de sus compañeras de estudios, la nadadora canadiense Penny Oleksiak, ganadora de cuatro medallas en los Juegos Olímpicos de Londres en 2016, como una persona “increíble y realmente maravillosa”.

 

Por su parte, vecinos y conocidos de Hussain declararon hoy que les resulta incomprensible que sea el autor de la matanza.

 

Aamir Sukhera afirmó a la radiotelevisión canadiense, CBC, que Hussain era como un hermano pequeño para él y que tras el tiroteo del domingo “es como si fuesen dos personas diferentes, no tiene ningún sentido”.

 

“Me siento mal porque me gustaría haber sido capaz de identificar lo que provocó su comportamiento”, añadió Sukhera.

 

Otros vecinos hablaron de él como un hombre reservado y educado que nunca exhibió ningún tipo de personalidad conflictiva.

 

aarl