Foto: Reuters Los animales fueron hallados la semana pasada en Gray Mountain  

PHOENIX. Cerca de 200 caballos salvajes fueron encontrados muertos en el lecho de un estanque seco ubicado dentro de la reserva indígena Navajo, en el norte de Arizona.

Los animales, 191 en total, fueron hallados la semana pasada en Gray Mountain, comunidad no incorporada en el condado de Coconino. Murieron por el hambre y la deshidratación, debido a las condiciones creadas por la actual seguía, informaron voceros de la Tribu Navajo.

“Estos animales estaban buscando agua para mantenerse con vida. En el proceso, desafortunadamente se metieron en el lodo y no pudieron escapar porque eran muy débiles”, explicó el vicepresidente de la Nación Navajo, Jonathan Nez, en un comunicado.

Algunos de los caballos fueron encontrados enterrados profundamente en el lodo. Otros quedaron sepultados por el peso de otros caballos que les cayeron encima.

Fotografías distribuidas por la Tribu Navajo muestran los cuerpos superpuestos de los caballos, dispuestos aproximadamente como un círculo, mientras yacen en la tierra reseca.

El hallazgo se da cuando Arizona experimenta una sequía excepcional no vista en más de una década. Las muertes también ponen de relieve una superpoblación de caballos salvajes.

Alrededor de 73 mil caballos y burros deambulan libremente en el oeste de Estados Unidos, un número mucho mayor a lo que los funcionarios del gobierno dicen que la tierra puede sostener.

Las manadas de caballos salvajes causan a la Nación Navajo daños por más de 200 mil dólares al año.

Según el Departamento de Agricultura de la Tribu Navajo, un caballo consume ocho kilos de forraje por día. La eliminación de hasta 13 docenas de caballos ahorraría a la nación Navajo más de 290 mil galones de agua y 1.1 millones de libras de forraje al año.

DPC