Recientemente surgió un fuerte llamado de atención a los diputados y senadores del Congreso de la Unión. Los activistas contra el consumo del tabaco y en defensa de los fumadores pasivos (que son no pocas víctimas de este mal) están llamando a representantes populares a que antes de que termine esta legislatura pasen nuevas reglamentaciones que extiendan el combate al tabaquismo en los espacios públicos.

A través de sus voceros establecen que con estos cambios se puede terminar con el que califican como el peor asesino invisible del país. Cada año, más de 60 mil ciudadanos mueren en todo el país debido a enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco y la exposición al humo del cigarro, al humo de segunda mano.

En los últimos años, los senadores y los diputados han presentado 12 proyectos para reformar la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT). Desafortunadamente, los proyectos se encuentran en la Comisión de Salud de ambas cámaras. Las autoridades mexicanas están dejando pasar una gran oportunidad para aumentar la calidad de la salud de los mexicanos, y hacer inversiones más inteligentes. Los congresistas actuales, los futuros candidatos y los líderes de los partidos deben priorizar este tema.

La inacción tiene a 70 millones de mexicanos carentes de ambientes libres de humo; sólo 10 estados han trabajado para tener ambientes 100% libres de humo: Tabasco (2008), Sinaloa (2008), Estado de México (2010), Morelos (2011), Zacatecas (2011), Veracruz (2012), Baja California (2013), Nuevo León (2013), Baja California Sur (2014) y Oaxaca (2014). Estos estados juntos protegen a menos de 50% de la población.

Si no se toma una acción pronto, en los próximos 10 años: más de 20 mil personas morirán, más de 54 mil sufrirán una enfermedad cardíaca y se gastarán casi 30 mil millones de pesos en atender casos relacionados con el consumo del tabaco.

No sólo las vidas de los adultos son afectadas. Alrededor de 40% de los niños en el mundo están expuestos al humo del tabaco. Esto significa que 31% de las muertes por humo de segunda mano pertenecen a los niños. Un estudio realizado en Monterrey, Nuevo León, informa que un menor expuesto al humo del tabaco tiene un riesgo tres veces mayor de sufrir neumonía. Además, un niño con neumonía y expuesto al humo del tabaco tiene más del triple de riesgo de ser hospitalizado dos veces, por el diagnóstico de neumonía, durante sus primeros 10 años de vida.

Finalmente, más de 90% de la población apoya los espacios 100% libres de humo. El Congreso, como representante del pueblo, debería escuchar su voz. Acciones como la reforma a la ley que incluya los espacios 100% libres de humo beneficiarán a todos, en especial la salud de los mexicanos.

Sin duda, también deberán los diputados y senadores comprender que se deberán garantizar espacios para fumadores en el entendido de que la libertad de los individuos debe alcanzar todos los espacios de su vida y establecer que puedan coexistir fumadores y no fumadores en espacios precisamente que garanticen por un lado la salud de quienes optan por no fumar y la libertad de aquéllos que por su decisión individual eligen consumir productos de tabaco.

 

 

JNO