El proyecto que discutirá la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el próximo miércoles, sorprendió a todos los competidores de Telcel, pues con base en argumentos bastante incompletos desde el punto de vista de varios que conocen la reforma constitucional, le da la razón a la empresa de Carlos Slim. Llamó la atención primero que el ministro ponente, Javier Laynez, no analice en su proyecto la competencia clara que tiene el Congreso para incluir medidas como la mal llamada tarifa cero en la ley, que se desprende del mandato que le da el constituyente al Congreso en el artículo cuarto transitorio de la reforma constitucional para expedir una ley que regule el uso del espectro, las redes y los servicios de telecomunicaciones y radiodifusión, que debe interpretarse en forma armónica con lo que dice el artículo 28 de la Constitución que, en efecto, le da atribuciones al IFT para que regule los sectores de telecomunicaciones y radiodifusión, pero en los términos que fijen la propia Constitución y las leyes. Eso fue lo que hizo el Congreso, y el ponente no lo quiere ver.

 

Para empezar, bien habría valido la pena que el ponente hubiera revisado la forma tan deficiente en la que el propio IFT diseñó sus primeras medidas asimétricas en 2014. La asimetría en tarifas que estableció fue muy reducida, lo que daba la idea de lo que piensa respecto al riesgo para la competencia que representa Telcel. Tampoco se atrevió a prohibir el conocido como efecto club, una práctica que Telcel utilizaba para afectar de manera importante las condiciones de competencia en el sector.

 

Los considerandos de la sentencia son claros al decir que todas las medidas asimétricas establecidas en la ley son inconstitucionales, lo que implicaría eliminar la prohibición del efecto club o la prohibición para vender los teléfonos desbloqueados. Para darnos una idea de los efectos de la decisión que propone el ministro Laynez, se anticipa que los planes de llamadas ilimitadas que AT&T y Telefónica lanzaron al mercado después de la reforma, simplemente no podrán seguir siendo sostenibles. Muy pronto se agotarán los beneficios que tanto se presumían de la reforma.

 

Voz en Off

Bien por México, que cuenta hoy con la Sociedad Internacional de Gestión y Evaluación (SIGE), que dirige Pedro Cano, operando como único organismo de certificación integrante de la Red IQNET global, que busca consolidar la competitividad a nivel mundial de firmas a través de normas internacionales como la ISO 14001. Esta NOM permite que cualquier empresa demuestre el cumplimiento con los parámetros de protección del medio ambiente vigentes en las leyes mexicanas. Ya es hora de que empresas contribuyan en este tema…

 

Un concepto restaurantero avanza de manera importante en la Ciudad de México. Se trata de la Poblanita de Tacubaya, proyecto que alberga la cocina de mayor tradición poblana en la capital del país. Con interesantes propuestas gastronómicas ya planea expandirse. A lo largo de 70 años ha complacido el paladar de clientes con su chile en nogada más grande del mundo, ganador del Récord Guinness, contribuyendo y enalteciendo el patrimonio de la comida mexicana…

 

juliopilotzi@hotmail.com

 

@juliopilotzi

 

caem